Los miradores de Lisboa, y a qué hora va cada uno
Todos son gratis y todos tienen buena vista, así que la pregunta no es cuál ver. Es a qué hora ir a cada uno, porque miran a sitios distintos.
Lisboa está construida sobre colinas y de ahí salen sus miradores. La trampa es que las listas te dan diez y no te dicen lo único que importa: hacia dónde mira cada uno, y por tanto a qué hora tiene sentido subir.
São Pedro de Alcântara — primera hora
El más panorámico y el que conviene hacer primero de todo, no por la luz sino porque ordena el resto del viaje: desde aquí se localiza el castillo, la Baixa y el río de un vistazo, y todo lo que veas después ya sabes dónde encaja. Se sube en el funicular da Glória desde Restauradores, o andando en diez minutos de cuesta seria.
Santa Catarina — media tarde
Más pequeño, más joven y orientado al río en vez de a la ciudad. Casi siempre hay alguien tocando algo. No tiene mejor vista que el anterior, pero sí más ganas de sentarse.
Portas do Sol — mañana
La terraza sobre los tejados de Alfama, con el río al fondo. Es la postal del barrio. Y tiene una función práctica: desde aquí se ve el laberinto entero antes de meterse dentro, que es justo cuando conviene entenderlo.
Graça — atardecer
Delante de la iglesia, con el castillo enfrente. Es el de la foto que hace todo el mundo al ponerse el sol, con lo que eso implica de gente.
Senhora do Monte — el que casi nadie hace
El punto más alto de la ciudad, y el que menos gente tiene, porque hay que subir a propósito: no cae de camino a nada. A cambio, es el único desde el que se ve el castillo por encima en vez de por debajo. Si el día está claro, este es el atardecer.
Un apunte sobre la foto
En Portas do Sol, colócate en el lateral izquierdo y no en el centro de la terraza. Desde ahí entra en el encuadre la cúpula blanca del Panteão al fondo, que es lo que le da profundidad a la imagen.